Desde los más remotos tiempos los seres humanos utilizaron los aromas para diversos fines. El uso de las sustancias químicas eclipsó durante una época la tradición, pero ahora, ante el efecto devastador de lo artificial en los seres vivos y en el medio ambiente, la Aromaterapia surge revalorizada por las últimas investigaciones.
SEIS ACEITES ESENCIALES PARA TRAER  LA NATURALEZA A CASA

Así como las plantas elaboran los aceites esenciales para protegerse de sus enemigos, para librarse de infecciones y para atraer insectos, nosotros podemos tenerlos en nuestro botiquín como recursos terapéuticos, añadiendo toques de belleza y armonía a nuestro hogar.

Totalmente naturales, inofensivos en pequeñas dosis y de poderosos efectos curativos, nos ayudarán tanto en las emergencias como en aquellos momentos en que necesitamos paz y serenidad.
Con unos pocos aceites esenciales y algunos conocimientos, usted podrá contar con delicados instrumentos para la salud, la cosmética y la vida cotidiana. Al mismo tiempo esta práctica le permitirá entrar en un mundo fascinante, en el que armoniosamente la naturaleza combina lo hermoso y fragante con las más altas cualidades antisépticas.
La Aromaterapia es el arte y la ciencia de utilizar los aromas naturales con fines curativos, estéticos y domésticos.
El término Aromaterapia lo acuñó René Gattefossé, quien tituló así uno de sus libros. Este químico estaba trabajando en su laboratorio cuando una pequeña explosión le quemó la mano. Como reacción automática la sumergió en un recipiente con líquido que «casualmente» resultó ser aceite esencial de lavanda. Con gran asombro la quemadura curó rápidamente y sin dejar cicatriz. Gattefossé se interesó entonces por el estudio de los aceites esenciales y los utilizó para tratar los heridos de la Segunda Guerra Mundial.
De allí en adelante comenzó el resurgimiento de esta antigua disciplina.
 
QUÉ SON LOS ACEITES ESENCIALES
No son pesados y untuosos como los aceites de cocina, sino livianos y volátiles, se evaporan con rapidez. Se extraen de distintas partes de plantas y árboles: el de eucaliptus de todo el árbol, el de incienso de la resina que brota cuando se hace una incisión en el tronco, el de rosa de las flores, el de limón de la cáscara del fruto.
Las formas de extracción también son diversas: los más por destilación al vapor de pétalos y hojas (lavanda, romero y menta, por ejemplo); y por presión de las cáscaras de los frutos: limón, bergamota y naranja.
Cómo se aplican
* Se pueden utilizar como perfumes o desodorantes, ya sea puros (sólo algunos) o diluidos (la gran mayoría).
* Para aromatizar los ambientes con el hornillo.
* En cremas y cosméticos.
* En usos terapéuticos en compresas, masajes, baños de inmersión, de pies, de manos. En inhalaciones, cremas y geles.
En aromaterapia no hay una frontera entre lo que cura y lo que embellece; se trata de una terapia hermosa y agradable y de una cosmética curativa.
Cómo actúan
La composición química de los aceites esenciales es sumamente compleja. El de rosa, por ejemplo, tiene más de 500 componentes, muchos de ellos todavía no identificados. Tal es la razón por la que ejercen múltiples acciones en el ser humano.
Contienen fitohormonas, es decir hormonas vegetales, que son muy afines con las humanas. Estas son sustancias que en mínimas dosis producen cambios en el organismo, regulando y armonizando su funcionamiento.
Un aroma produce una modificación emocional y mental instantánea, porque el bulbo olfativo está en contacto directo con la zona del cerebro donde se procesan las emociones y los sentimientos.
Al poner un aceite esencial en contacto con la piel, mediante un aceite vehicular, un baño o una crema, éste penetra hasta llegar al torrente sanguíneo y de allí se dirige hacia los órganos donde actúa.
Advertencias y contraindicaciones
En el hornillo los aceites esenciales son inofensivos. No todos deben aplicarse puros sobre la piel, algunos son irritantes. La gran mayoría irrita las mucosas.
Aunque no son tóxicos, no deben ingerirse porque no tenemos garantía de su pureza.
Los que se extraen de los cítricos no deben aplicarse antes de tomar sol, pueden manchar la piel.
En embarazadas es preferible no usarlos si no se sabe cuáles y cómo deben emplearse, aunque en el hornillo ninguno está contraindicado.
SEIS ACEITES PARA EL BOTIQUÍN
LAVANDA
Aroma fresco, suave, agradable para casi todos.
Es un aceite analgésico, sedante, calmante. Ayuda también a regenerar la piel, se puede aplicar puro o diluido en quemaduras, heridas, golpes o como aceite de belleza.
ROMERO
Estimulante del cuerpo y de la mente. Activa la circulación.
También es analgésico. En una ocasión me curé una lumbalgia con baños de inmersión calientes con romero, lavanda y salvia.
TEA TREE
Se extrae del árbol del té australiano. Es el más antiséptico de todos. Aumenta las defensas del sistema inmunológico y ataca hongos, bacterias y virus.
Útil para todo tipo de infecciones y enfermedades virósicas: resfríos, bronquitis, verrugas, herpes, etc.
Su aroma es medicinal y no agrada a todos.
EUCALIPTUS
Es un gran expectorante y antiséptico de las vías respiratorias. Diluido en agua y rociado en una habitación elimina el 75% de los estafilococos del aire. También actúa sobre los microbios de la gripe y los resfríos.
Ayuda a expulsar el mucus y la flema y hace más profunda la respiración.
Como todo el árbol está impregnado de aceite esencial, es bueno recuperar la antigua costumbre de hervir hojas y frutos en una ollita.
ENEBRO
Es un desintoxicante general. Actúa específicamente sobre el riñón aumentando la cantidad de orina, es diurético. Es uno de los aceites más analgésicos, sumamente útil para los dolores articulares.
INCIENSO
Uno de los más notables aceites. Recordemos que era uno de los regalos que llevaron los Reyes Magos al Niño Jesús. Ya era altamente valorado en la antigüedad.
De múltiples aplicaciones terapéuticas que van desde el sistema respiratorio hasta la piel, sus efectos más espectaculares se ven en el plano psicológico espiritual. Induce a una relajación tan profunda que facilita el estado meditativo.
EXPERIENCIAS
Baño estimulante para el frío y el cansancio:
Llene la bañadera con agua caliente. Agregue:
Eucaliptus, 5 gotas
Romero, 2 gotas
Menta, 1 gota
Ciprés, 3 gotas
Mezcle agitando el agua. Permanezca el tiempo que le sea placentero
Para dormir:
Ponga unas gotas de lavanda en la almohada. Facilita el sueño a personas nerviosas, inquietas. Induce a un buen dormir.
Para meditar:
Encienda un carboncito y póngalo en un recipiente que resista el calor. Colóquele encima 3 granos de resina de incienso.
Siéntese cerca, en una posición cómoda y respire en forma suave, serena y profunda.
Se relajará y podrá entrar en estado de meditación.
LA ENERGIA VITAL DE LOS AROMAS
Los aromas actúan sobre nuestro ser total, sus beneficios se hacen notar en los tres niveles: físico, mental y emocional.
También nos transmiten su energía vital y producen sutiles modificaciones en nuestro cuerpo energético.
Lavanda da serenidad, romero un bienestar casi excitante, limón ayuda a pensar y bergamota facilita la intuición.
Si conocemos los aceites esenciales, podemos rodearnos de exquisitas fragancias y ayudarnos a crear ambientes propicios ya sea para el trabajo y la concentración mental si utilizamos menta o limón, para la armonía familiar con lavanda o manzanilla, para la seducción y el amor con rosa o ylang-ylang, y para la paz mental y la meditación con sándalo o incienso.

* Ex – Director de IATENA Instituto Argentino de Terapias Naturales
 
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