Así surge de un estudio de la UBA, que mostró que la ingesta promedio se cuadruplica entre los 3 y 5 años respecto de los menores de 2. Aunque no hay niveles recomendados de la sustancia para niños y adolescentes, para los científicos el dato es “preocupante”.

Hasta los 2 años, la mitad de los chicos en Argentina toman bebidas con cafeína. Pero después de los 3, esa proporción trepa al 90 por ciento, lo cual podría traer trastornos del sueño y otras alteraciones de conducta. Así surge de una encuesta de la UBA que exploró los hábitos de consumo, según la edad, de 425 menores de 20 años procedentes de todo el país.

“Se hace evidente que, entre los 2 y los 3 años, se produce un cambio en cuanto al consumo de bebidas con cafeína”, dijo a la Agencia CyTA-Leloir la doctora Valentina Olmos, investigadora de la Cátedra de Toxicología y Química Legal de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (FFyB) de la UBA. “Sería deseable que ese cambio ocurriera a edades mayores”, añadió.

Los resultados mostraron que la ingesta diaria promedio de esa sustancia fue de 11 miligramos (mg) por día en menores de dos años, 43 mg/día en el grupo de 3 a 5 años, 76 mg/día en los de 6 a 12 años, 132 mg/día en los de 13 a 17 años y 233 mg/día en aquellos de 18 a 20 años de edad.

Las bebidas que más aportaron a la ingesta promedio para cada franja etaria fueron las gaseosas cola y la leche chocolatada, aunque, en los grupos de mayor edad, se observó un aumento en el aporte del mate y el café.

Aunque no existen valores límites establecidos de consumo de cafeína en niños y adolescentes, los datos obtenidos resultaron ser superiores a los reportados por autores de otros países como Canadá, Estados Unidos, Perú y España

En adultos sanos, una ingesta de 200 mg/día (equivalente a menos de dos tazas de café o a doce mates) está asociada a efectos benéficos o positivos sobre el estado de ánimo, tales como un mejor estado de alerta y mayor eficiencia, energía, concentración y motivación para trabajar,

“Como también hay evidencias de que la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central y puede provocar disturbios en el sueño, sería importante determinar en estudios epidemiológicos cuál es el valor diario recomendado de ingesta en niños y adolescentes”, puntualizó Olmos.

El estudio, publicado en la revista “Acta Toxicológica Argentina”, sirve como base para ampliar el estudio y eventualmente regular la ingesta de cafeína en niños y adolescentes, agregó. Además de Olmos, también participaron de la investigación las doctoras Natalia Bardoni y Cecilia Contartese, de la misma cátedra en la UBA.

Publicado por la Agencia CyTA – Instituto Leloir.  Ver aquí

Tu sitio web en Efemosse Sistemas