La persona que ha sufrido demasiado, ha recibido golpe tras golpe, desgracia tras desgracia, tal vez padece una terrible enfermedad y tanto su alma como su cuerpo han sido atravesados por el dolor.

En este momento está totalmente convencida de que no hay solución, no hay esperanza.

Ha llegado al límite del sufrimiento y ya está más allá de la angustia, la tristeza y las lágrimas. Está resignada y precisamente esta resignación le impide ver la salida.

El Remedio Floral Gorse ayuda a cambiar el punto de vista y restituye a la persona el poder de la iniciativa y de la búsqueda. Así logrará intuir o encontrar nuevos caminos o tendrá fuerzas para seguir esperando, pues en eso consiste precisamente la esperanza.

Necesitan Gorse quienes viven sin proyectos, sin expectativas de vida, ya no tienen fuerzas para luchar y han perdido la fe. Es particularmente útil para los que han padecido enfermedades crónicas desde la infancia y también para quienes los rodean: los padres y la familia.

Si bien Gorse es ideal para estas situaciones límite, también es apto para otras menos extremas, cuando hay una resignación respecto a un ámbito de la vida. Es para esas personas que dicen, por ejemplo:

«ya no voy a conseguir pareja»,
«habiéndome separado a esta edad, ya no me voy a casar»,
«es tarde para estudiar»
«la computación no es para mí»
«no voy a encontrar trabajo».

Los Remedios Florales actúan aún donde las palabras rebotan, ayudan a cambiar la memoria celular, aquellas vivencias que a través de profundas impresiones se han hecho carne en nosotros.

Lic. Adrián Tucci
Ex – Director de IATENA Instituto Argentino de Terapias Naturales

 

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