El nombre de hierbas medicinales es muy general y abarca muchas variedades botánicas como árboles, arbustos, algas y todas las especies vegetales.
De ahí que el nombre más científico es Fitoterapia, que significa terapia a base de vegetales.

Me gusta hablar de plantas para la salud, porque no sólo son curativas sino que previenen las enfermedades y nos ayudan a mantenernos jóvenes y sanos.

Recientes informes de la Organización Mundial de la Salud señalan que el abuso de ciertos medicamentos es altamente perjudicial.

Un claro ejemplo son los antibióticos, cuyo uso indiscriminado ha hecho aparecer cepas de gérmenes resistentes y así resurgieron enfermedades consideradas prácticamente extinguidas como la tuberculosis y ciertas neumonías.

No obstante, afortunadamente, la medicina está dando un giro y está revalorizando el estudio de las hierbas.

Sólo se conoce una mínima parte de la riqueza vegetal del planeta. Miles o millones de plantas aún no han sido clasificadas y en ellas puede estar la cura de las más terribles enfermedades.

Ya ha sucedido en la historia. En 1830, un químico de Bayer, preocupado por los dolores artríticos de su padre extrajo el principio activo de la ulmaria, el ácido acetil salicílico.
La droga saldría al mercado con el nombre de aspirina, que deriva del antiguo nombre de la planta Spirae Ulmaria.

Al aislar y concentrar el principio activo se ganó en poder analgésico, pero se perdieron otras propiedades. La planta al contener mucílagos, protege la mucosa del estomacal y por eso alivia los dolores estomacales, en cambio la aspirina pueda provocar acidez, gastritis y hasta úlcera.

ADMINISTRACIÓN:
Las plantas medicinales tienen uso interno y uso externo.
Se pueden tomar en tisanas (infusiones y cocimientos), tinturas y comprimidos.
Externamente se aplican directamente sobre la piel o en compresas, ungüentos y otros preparados.
Deben respetarse las cantidades indicadas porque, como dijo Paracelso: «la diferencia entre un veneno y un alimento está en la dosis.»

NOMBRES:
Cada planta tiene un nombre vulgar, que puede variar en distintos países y un nombre científico que es universal, la denominación botánica.

TREINTA HIERBAS QUE CURAN
Ambay
Expectorante. Se prescribe para resfríos, tos y catarros.

Ajenjo
Digestiva, antiácida, antiparasitaria. Regulariza el atraso menstrual.

Brusca
Especialmente indicada para problemas de próstata. También actúa sobre la circulación venosa.

Cardo Mariano
Colagogo y colerético. Excelente para hígado y vesícula. Reconstituyente de la célula hepática. Tonifica las venas, ayuda con las várices.

Carqueja
Hierba hepática por excelencia. Diurética. Ayuda en las afecciones de las vías urinarias.

Castaño de Indias
Mejora la circulación venosa y combate várices y hemorroides, ya que fortalece las paredes de las venas.

Cola de caballo
Es diurética, limpia las vías urinarias, desintoxica y ayuda a la mineralizar el sistema óseo.

Crataegus
Calma la ansiedad y la angustia. Normaliza la presión arterial. Contribuye a regular la arritmia cardiaca de origen nervioso.

Diente de león
Depura el organismo en general, especialmente el hígado y la sangre.

Echinacea
Aumenta las defensas.

Espina colorada
Depura el hígado. Ayuda a eliminar el ácido úrico. Es antirreumática.

Fucus
Es un alga que contiene mucho yodo. Ayuda a equilibrar las hormonas que reducen las grasas y es un poderoso desintoxicante capaz de limpiar el organismo de elementos radiactivos y metales pesados.

Ginkgo biloba
Produce vasodilatación. Activa la circulación arterial y depura la sangre. Así, mejora la irrigación del cerebro y la memoria: da bienestar general, rejuvenece los tejidos y optimiza la potencia sexual. Mejora el asma.

Hamamelis
Combate várices y hemorroides ya que fortalece las paredes de las venas.

Hipérico
Es antidepresivo. Actúa sobre diversos desequilibrios del organismo, mejora la digestión y levanta las defensas. Depura el hígado y los intestinos, es buena para el estómago y desinflama el sistema urinario.

Hisopo
Es bueno para las dispepsias, para el sistema digestivo. Se usa para adelgazar.

Jengibre
Es una raíz que tiene propiedades energizantes y antinflamatorias.

Lapacho
Energizante, tónico. Aumenta las defensas Contribuye a aumentar los glóbulos rojos.

Marrubio
Actúa especialmente sobre el sistema digestivo, desinflamando intestino, vesícula e hígado. Reduce el apetito porque ayuda a metabolizar los azúcares: Al desintoxicar y desinflamar disminuye la sensación de languidez que a veces se confunde con hambre. Sirve para tratamientos para adelgazar.

Mil hombres
Es antirreumática. Diurética y analgésica.

Muerdago
Ayuda a disminuir la hipertensión arterial. Estimula el sistema inmunológico.

Muña muña
Para malestares digestivos. Energizante. Afrodisíaco para ambos sexos.

Naranjo
Sus hojas son sedantes. Bueno para el insomnio.

Pasionaria
Sedante y antidepresiva. Beneficia la zona cardiaca porque produce vasodilatación, con lo cual de alguna manera previene el estrés y los infartos.

Pezuña de vaca
Hipoglucemiante. Ayuda a bajar el azúcar en sangre. Indicada para la diabetes

Pulmonaria
Expectorante, sudorífica, calma la tos. Fluidifica las mucosas bronquiales. Especialmente indicada para afecciones del aparato respiratorio.

Tilo
Sedante suave.

Ulmaria
Es analgésica. Se usa para dolores articulares o musculares. También actúa sobre afecciones del estómago calma la gastritis y la úlcera.

Uva ursi
Desinfecta el sistema urinario, es diurética y está especialmente indicada para problemas de próstata.

Valeriana
Sedante y relajante muscular.

 


* Ex Director de IATENA Instituto Argentino de Terapias Naturales

 

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